<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Center for a Stateless Society &#187; economia corporativa</title>
	<atom:link href="http://c4ss.org/content/tag/economia-corporativa/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://c4ss.org</link>
	<description>building public awareness of left-wing market anarchism</description>
	<lastBuildDate>Sat, 24 Jan 2015 03:46:54 +0000</lastBuildDate>
	<language>en-US</language>
		<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
		<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=4.0.1</generator>
	<item>
		<title>Leninismo corporativo</title>
		<link>http://c4ss.org/content/34272</link>
		<comments>http://c4ss.org/content/34272#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 19 Dec 2014 20:00:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Alan Furth ES]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Spanish]]></category>
		<category><![CDATA[Stateless Embassies]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[corporativismo]]></category>
		<category><![CDATA[democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Dilma Rousseff]]></category>
		<category><![CDATA[economia corporativa]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Partido de los Trabajadores]]></category>
		<category><![CDATA[PT]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://c4ss.org/?p=34272</guid>
		<description><![CDATA[Dilma Rousseff, en su campaña para la reelección a la presidencia de Brasil, declaró que su oponente Marina Silva pretendía &#8220;regalar a los banqueros&#8221; el control de la economía brasileña. El bluff electoral de Dilma asumía que los votantes creen que los banqueros hoy en día no marcan el rumbo de la economía nacional. Ni...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Dilma Rousseff, en su campaña para la reelección a la presidencia de Brasil, declaró que su oponente Marina Silva pretendía &#8220;regalar a los banqueros&#8221; el control de la economía brasileña. El bluff electoral de Dilma asumía que los votantes creen que los banqueros hoy en día no marcan el rumbo de la economía nacional.</p>
<p>Ni siquiera Dilma se cree esa mentira: apenas dos meses después, con su segundo período garantizado, anunció a Joaquim Levy como el nuevo Ministro de Economía. Levy es un director de Bradesco, uno de los bancos más grandes de Brasil, y trabajó en el FMI durante la década de 1990. El mismo FMI que según la publicidad electoral de Dilma reanudaría su control de la economía de Brasil si el también candidato Aecio Neves fuese elegido.</p>
<p>No contenta con eso, Dilma pondrá a Armando Monteiro a cargo del Ministerio de Desarrollo. Monteiro es un apellido fuerte entre los sindicatos de empleadores y las asociaciones empresariales. Presidió la Confederación Nacional de Industria (CNI) y la Federación de Industrias del Estado de Pernambuco (FIEPE). Durante su fallido intento por hacerse del gobierno del estado de Pernambuco en 2014, Monteiro se lamentó en varias ocasiones por la supuesta falta de una &#8220;política industrial&#8221; consistente en el estado.</p>
<p>Además de esos dos, Katia Abreu, ex miembro del partido conservador DEM, líder de la llamada bancada rural en el Senado y presidente de la Confederación Nacional de Agricultura, podría ser el nuevo nombre a cargo del Ministerio de Agricultura. Abreu fue parte de la oposición nominal durante el gobierno de Lula. Durante los años de Dilma se ha ido realineando gradualmente, interesándose inicialmente en dictar los términos de la nueva política portuaria, o sea, quería controlar las inversiones gubernamentales en los puertos marítimos, que por definición subvencionan las exportaciones agroindustriales.</p>
<p>El nombramiento de estos tres individuos como parte del gobierno de Dilma muestra la falta de escrúpulos del Partido de los Trabajadores (PT); lo preocupante de este gobierno no es que nos vaya a llevar por el camino de una especie de socialismo burocrático, tal como lo temen algunos críticos conservadores. Más bien, la razón por la que su falta de escrúpulos es preocupante es que el PT está perfectamente cómodo dentro de la estructura de poder del Estado y no tiene ninguna intención de romper el equilibrio de esa estructura. Al igual que el zar y la aristocracia rusa no permitieron la construcción de nuevas vías férreas en el imperio por temor a que una nueva distribución del poder económico pudiese socavar su poder político, los grupos que están tan incrustados en los engranajes del Estado como el PT no tienen ningún incentivo para hacer cambios radicales en una estructura política que les beneficia.</p>
<p>Joaquim Levy, Armando Monteiro y Katia Abreu chocan frontalmente con la ideología nominal del PT de Dilma &#8211; no sólo por sus partidarios, sino por su núcleo. Representan a los bancos, a la industria y la agroindustria. Sus intereses privados, simbióticos al Estado corporativo, son claramente contrarios a los de los &#8220;trabajadores&#8221; que el PT dice representar. Sin embargo, son individuos que no se oponen al proyecto más amplio del PT de preservar el poder a través del mantenimiento de la actual estructura social, de la perpetuación de la actual distribución del poder económico y, por tanto, la actual distribución del poder político en los mismos nodos. Por lo tanto, la presencia de líderes sectoriales en el gobierno como Armando Monteiro y Katia Abreu no causan sorpresa: es de esperarse que estén en el equipo de gobierno dados los incentivos estructurales.</p>
<p>El Estado, después de todo, es el patio de juego de los ricos. Puede que la retórica de puños alzados y los avisos de televisión teñidos de rojo den la impresión de que ha cambiado su naturaleza, pero el hecho es que siempre es la misma. Ser Bolivariano, caudillista, varguista o peronista no es más que la última moda marketinera en América Latina. Así como Hugo Chávez y Nicolás Maduro no son más que una continuación de la oligarquía venezolana, el PT de Lula y Dilma no es más que una continuación del sistema oligárquico brasileño.</p>
<p>Karl Marx observó que el Estado es una junta que administra los negocios de la burguesía, y en ese sentido el PT es una perfecta expresión del marxismo: sus 12 años de dominio de la política nacional se han caracterizado por una estrecha relación con la política corporativa &#8220;burguesa&#8221;. A pesar de la percepción general y las polarizaciones culturales en las últimas elecciones, no ha habido una ruptura; tal como lo declaró Raymundo Faoro, Brasil siempre ha tenido un &#8220;capitalismo de orientación política&#8221;, dirigido y redirigido según los deseos y percepciones del &#8220;estrato burocrático&#8221; que controla el Estado.</p>
<p>Sin embargo, hay un sentido en el que el PT sigue siendo claramente leninista: Su núcleo todavía se juzga a sí mismo como una vanguardia revolucionaria y confunde su éxito con el éxito nacional. Los militantes forman un campo de fuerza que defiende al partido de las críticas externas. Solo se consideran válidas las críticas internas. Según la ideología fundacional del PT, al igual que la de otros partidos leninistas, si a ellos les va bien, al país le va bien y la revolución está en camino. Tal vez sea cierto. Después de todo, no es que exista una brecha demasiado grande entre el capitalismo burocrático brasileño y la centralización burocrática al estilo soviético.</p>
<p>Artículo original publicado <a href="http://c4ss.org/content/33857">por Erick Vasconcelos el 1 de diciembre de 2014</a>.</p>
<p>Traducido del inglés por <a href="http://es.alanfurth.com">Alan Furth</a>.</p>
 <p><a href="http://c4ss.org/?flattrss_redirect&amp;id=34272&amp;md5=a1656b47a882419b7a5293d465bc7cc4" title="Flattr" target="_blank"><img src="http://c4ss.org/wp-content/themes/center2013/images/flattr.png" alt="flattr this!"/></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://c4ss.org/content/34272/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<atom:link rel="payment" title="Flattr this!" href="https://flattr.com/submit/auto?user_id=c4ss&amp;popout=1&amp;url=http%3A%2F%2Fc4ss.org%2Fcontent%2F34272&amp;language=en_GB&amp;category=text&amp;title=Leninismo+corporativo&amp;description=Dilma+Rousseff%2C+en+su+campa%C3%B1a+para+la+reelecci%C3%B3n+a+la+presidencia+de+Brasil%2C+declar%C3%B3+que+su+oponente+Marina+Silva+pretend%C3%ADa+%26%238220%3Bregalar+a+los+banqueros%26%238221%3B+el+control+de+la+econom%C3%ADa+brasile%C3%B1a....&amp;tags=Brasil%2Ccorporativismo%2Cdemocracia%2CDilma+Rousseff%2Ceconomia+corporativa%2Cneoliberalismo%2CPartido+de+los+Trabajadores%2CPT%2Cblog" type="text/html" />
	</item>
		<item>
		<title>A individualização dos problemas trabalhistas</title>
		<link>http://c4ss.org/content/30074</link>
		<comments>http://c4ss.org/content/30074#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 05 Aug 2014 00:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Erick Vasconcelos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Portuguese]]></category>
		<category><![CDATA[Stateless Embassies]]></category>
		<category><![CDATA[competitividade]]></category>
		<category><![CDATA[economia corporativa]]></category>
		<category><![CDATA[empresas]]></category>
		<category><![CDATA[governo]]></category>
		<category><![CDATA[sindicatos]]></category>
		<category><![CDATA[trabalhadores]]></category>
		<category><![CDATA[trabalho]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://c4ss.org/?p=30074</guid>
		<description><![CDATA[Lysander Spooner termina seu panfleto Vícios não são crimes, de 1875, da seguinte maneira: &#8220;[A] pobreza de grande parte da humanidade, em todo o mundo, é o grande problema mundial. Que essa extrema e quase universal pobreza exista em todo o mundo, e que tenha existido durante todas as gerações passadas, prova que ela se origina...]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Lysander Spooner termina seu panfleto <em><a href="http://libertyzine.blogspot.com.br/2007/07/vcios-no-so-crimes-lysander-spooner.html">Vícios não são crimes</a></em>, de 1875, da seguinte maneira:</p>
<blockquote><p>&#8220;[A] pobreza de grande parte da humanidade, em todo o mundo, é o grande problema mundial. Que essa extrema e quase universal pobreza exista em todo o mundo, e que tenha existido durante todas as gerações passadas, prova que ela se origina em causas as quais a natureza humana comum daqueles que sofrem com ela não foi até hoje capaz de superar. Mas os que sofrem estão, ao menos, começando a ver essas causas e decidindo-se por eliminá-las, custe o que custar. E aqueles que imaginam que não têm nada a fazer além de atribuir a pobreza das pessoas a seus vícios, e repreendê-las por isso, então despertarão para o dia em que toda essa conversa estará no passado. E a questão então não mais será quais são os vícios dos homens, mas quais são seus direitos?&#8221;</p></blockquote>
<p>Spooner combatia o ímpeto puritano de culpar os pobres por sua situação de exclusão. Não eram os vícios individuais que causavam a pobreza generalizada e sistêmica, para ele; se a pobreza era tão geral, ela tinha que ter causas que transcendiam o individual.</p>
<p>A tendência a individualizar os problemas sociais pode soar como uma das pseudoexplicações sociais típicas do século 19, mas é uma ideia que não morreu. <a href="http://c4ss.org/content/29883">Como já escrevi anteriormente</a>, o pensamento de que os indivíduos são responsáveis pela própria situação de desemprego por falta de qualificação é moeda corrente no governo, em empresas e sindicatos.</p>
<p>O discurso da qualificação para o &#8220;mercado de trabalho&#8221; toma a estrutura existente de produção e de emprego como dados e, se os trabalhadores não conseguem se inserir nessa estrutura, o problema é a falta de iniciativa individual. Esse discurso, naturalmente, nunca aparece de maneira destilada, mas é o substrato de muitas das defesas de cursos de capacitação e na lembrança permanente de que há &#8220;vagas de trabalho abertas&#8221;, mas não há pessoas qualificadas o suficiente para preenchê-las.</p>
<p>Paralelamente, a ideia que se desenvolve é a de que o mercado de trabalho está cada vez mais competitivo e os trabalhadores devem se adaptar a ele. Essa &#8220;educação para a competitividade&#8221; ocorre em todos os pontos de geração de discurso. Faculdades e cursos técnicos se beneficiam dessa técnica para mostrar que suas aulas preparam o aluno para um ambiente em que os empregos são escassos e o trabalhador é substituível, a não ser que tome atitudes drásticas para contrabalançar sua inaptidão econômica.</p>
<p>É claro que essa ideia tem fundamento na economia real.</p>
<p>A superespecialização do trabalho é um dos efeitos colaterais da concentração corporativa. Os subsídios às grandes empresas e o favorecimento de alguns agentes através da regulamentação do mercado (muito comum nos últimos 10 anos no Brasil) estendem a cadeia de produção e favorecem a aplicação de capital na produção. Esse aumento da cadeia de produção faz com que as firmas se tornem maiores e menos especializadas. Para preencher postos de trabalho específicos dentro da cadeia de produção, porém, os trabalhadores devem se tornar mais especializados.</p>
<p>Portanto, os trabalhadores são obrigados a se diferenciar cada vez mais porque os empregos de baixa especialização são artificialmente desvalorizados pelos subsídios corporativos, que substitui o trabalho por capital. E as grandes empresas externalizam os custos de treinamento e &#8220;profissionalização&#8221;, terceirizando essas funções para o governo e para os sindicatos.</p>
<p>Essa dinâmica combinada com o aparato regulatório (salário mínimo, pisos e tetos profissionais, regulamentações trabalhistas que confiscam a poupança dos empregados, regulamentações urbanas, proibição ao comércio de rua, regulamentações de manufaturas caseiras, monopólios de transporte público, etc) sistematicamente age para concentrar o mercado, favorecer certos modos produtivos estabelecidos e criminalizar a pobreza, além de tornar a autossuficiência cada vez menos atraente.</p>
<p>Daí, claro, do lado do trabalho a &#8220;competitividade&#8221; tem viés sempre ascendente na economia corporativa, enquanto a competitividade do lado das empresas (as estabelecidas, lógico) estacionou em um nível confortável.</p>
<p>Os discursos de qualificação profissional e competitividade no mercado de trabalho são racionalizações da economia corporativa. São a individualização dos problemas trabalhistas e a culpabilização do trabalhador pela sua situação desfavorável na mesa de negociação.</p>
<p>Não é por vícios e inadequação individuais que as pessoas acabam sem empregos. E a tentativa de moldar o debate nesses termos só desvia o assunto da real questão, como lembrava Spooner: não devemos nos perguntar quais são as insuficiências das pessoas, mas, sim, quais são seus direitos?</p>
 <p><a href="http://c4ss.org/?flattrss_redirect&amp;id=30074&amp;md5=8a5e6cb283d19c13f9e021adb84a5451" title="Flattr" target="_blank"><img src="http://c4ss.org/wp-content/themes/center2013/images/flattr.png" alt="flattr this!"/></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://c4ss.org/content/30074/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<atom:link rel="payment" title="Flattr this!" href="https://flattr.com/submit/auto?user_id=c4ss&amp;popout=1&amp;url=http%3A%2F%2Fc4ss.org%2Fcontent%2F30074&amp;language=en_GB&amp;category=text&amp;title=A+individualiza%C3%A7%C3%A3o+dos+problemas+trabalhistas&amp;description=Lysander+Spooner+termina+seu+panfleto+V%C3%ADcios+n%C3%A3o+s%C3%A3o+crimes%2C+de+1875%2C%C2%A0da+seguinte+maneira%3A+%26%238220%3B%5BA%5D+pobreza+de+grande+parte+da+humanidade%2C+em+todo+o+mundo%2C+%C3%A9+o+grande+problema+mundial.+Que...&amp;tags=competitividade%2Ceconomia+corporativa%2Cempresas%2Cgoverno%2Csindicatos%2Ctrabalhadores%2Ctrabalho%2Cblog" type="text/html" />
	</item>
	</channel>
</rss>
